Análisis de la Pintura de Eduard Munch

Se puede decir la obra de Münch el grito es una de las más conocidas posiblemente con la de Campbell Soups de Andy Warhol y el Guernica de Picasso.  El grito es perfectamente reconocible el cielo hecho un remolino con colores rojos y amarillos y un distorsionado rostro lleno de preocupación en el primer plano la boca abierta  de par en par mostrando una angustia inimaginable.  Más de 100 años después de esta obra todo su poder impactante y paralizante. No en vano en el año  2.012 se vendió por 12.000.0000 de euros. Convirtiéndose en  el cuadro más caro que se ha vendido en una subasta. 

 

La obra de arte el grito es básicamente una pintura autobiográfica qué se basa en una visión que el autor tuvo mientras paseaba con dos amigos.  El propio Münch escribe: “de repente el cielo se puso rojo sangre (…) me detuve, cansado, y apoyado contra una valla (…) había sangre y lenguas de fuego sobre el fiordo azul-negro y la ciudad (…) mis amigos continuaron y yo me quedé allí temblando de ansiedad (…) Sentí un llanto sin fin que atravesó el universo. «

 

El cielo pintado con colores opresivos y el movimiento del paisaje recuerdan la visión que contaba Munch parece qué pintaba un mundo fuera de control el personaje en el que se manifiestan también las distorsiones del paisaje está unido al caos que le rodea. Puente que atraviesa la imagen de izquierda a derecha muestra un contraste con el paisaje animado además los dos personajes del fondo probablemente sean las representaciones de sus dos amigos te muestran indiferentes al grito del personaje principal la separación entre las dos mitades de la imagen parece mostrar la distorsión del paisaje y la persona.

 

La vida de Münch estuvo marcada por la tragedia su madre y también su hermana murieron de tuberculosis cuando él era muy joven. Su padre sufrió una depresión y su hermano murió joven además su otra hermana que padecía una enfermedad mental esta trágica vida hace que caiga en el alcoholismo.

 

Münch era un pensador muy preocupado por su propia vida y también por el mundo que tenía a su alrededor en aquella época estaba de moda el movimiento simbolista que prefería una introspección que buscaba la inspiración del artista, además psicoanálisis estaba de moda era finales del siglo 19 y estás disciplinas jóvenes probablemente inspiraron a Münch para realizar su obra.

 

Algunos historiadores piensan que los colores tan vivos del cielo se basan espectaculares puestas de sol que se han producido después de que un volcán en Indonesia entrar en erupción hay otros historiadores que piensan que es la inspiración de una momia de Perú que se presentó en la Feria Mundial de París del año 1889.

 

Münch pintó 4 versiones diferentes del grito además de una versión litográfica en 1895 su primera obra del grito la realizó en temple pintura al óleo y pastel utilizando como base el cartón en 1893, posteriormente, creo dos versiones en pastel en 1893 y 1895 utilización frecuente del mismo tema da una idea de cómo los temas como la muerte la vida y la angustia fueron su ocupación fundamental a lo largo de toda su vida.

 

Curiosamente y aunque su obsesión con la misma escena durante diversos años era patente Munch no volvió a utilizar ese estilo tan distorsionado Jesús obras posteriores. Incluso durante el mismo periodo continuó realizando retratos muy inofensivos de familiares y también de amigos.  Realizando también cuadros de paisajes tranquilos y relajados alejados de la locura demostrada el grito. Como él mismo decía con sus propias palabras:  «solo puede haber sido pintado por un loco” 

Esta obra quedará para los anales de la historia del arte como un hito. Un antes y un después,  una de las obras capaces de generar una sensación de angustia mayor y se haya pintado jamás.

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